miércoles, 28 de diciembre de 2011

ROSCO CON MANTEQUILLA DE CANELA Y CHOCOLATE

MASA
250 g de harina de fuerza
1/2 cucharadita de sal
1 sobre (5,5 g) de levadura de panadería (ojo no es la levadura royal de hacer bizcocho, es la deshidratada equivalente a la levadura fresca de panadero).
50 g de taquitos de mantequilla a temperatura ambiente
1 huevo batido
125 g de leche tibia
(es una masa neutra, el dulzor se lo daremos con el relleno y el glaseado).

RELLENO
75 g de mantequilla ablandada (con el propio calor de nuestras manos se ablanda)
2 cucharaditas de canela en polvo
50 g de azúcar moreno
100 g de pepitas de chocolate
un poco más de azúcar moreno para esparcir por encima.

GLASEADO
2 cucharadas de miel
3 cucharadas de agua

Hacemos el relleno.
En un pequeño bol formamos esta pasta densa, mezclando con una cuchara la mantequilla más la canela más el azúcar moreno. Reservamos. 

Vamos con la masa.
Tamizamos la harina y la mezclamos en un bol junto a la sal.
Añadimos el sobre de levadura y mezclamos. Añadimos los taquitos de mantequilla y vamos amasando con las manos a base de pellizcos (quedará una textura parecida a la del pan rallado). 
Añadimos el huevo batido y la leche (previamente tibia del micro). Mezclamos con la mano hasta formar una pasta. La dejamos descansar en el propio bol unos 40 minutos en un lugar cálido. Levará un poquito, no mucho, simplemente es un reposo de la masa.
Volvemos a amasarla para que expulse el aire y la extendemos con el rodillo en la mesa (previamente enharinada) y formamos un rectángulo.
Extendemos finamente el relleno sobre toda la masa (dejamos un centímetro por los bordes sin cubrir). Luego esparcimos por encima un poco de azúcar moreno y por último las pepitas de chocolate.
 Enroscamos la masa formando un brazo de gitano. Cortamos 12 rodajas y las disponemos en la bandeja de horno (con el papel sulfurizado) dándole forma de roscón, o de bastón... eso como más nos guste. Tapamos y dejamos reposar media hora en un lugar cálido, engordará un poquito.
Precalentamos el horno a 180º. Cocemos la corona 20 minutos, que esté doradita. 
Cuando esté tibia la pincelamos con el glaseado de la miel con el agua caliente.
Parece mucho pero realmente no ensucias cacharros y a pesar del tiempo de reposo la elaboración en sí se hace en un plis plas.








 Está riquísima!!!!! Os invito a probarla, no os sobrarán ni las migas.

8 comentarios:

  1. Oh lalá!! (o como se escriba)
    me acabas de tocar la fibra sensible...
    buf, demasié!
    a ver cuando tengo público y los hago, porque comerme yo sola todo eso... mucho peligro!
    Besos!

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  2. que buena pinta tiene estos rollos , he estado varias veces a punto de hacerlos y al final un dia por otro , viendo los tuyos dan ganas de hacrrlos ahora mismo , besitos

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  3. hola! acabo de encontrar tu blog y esta muy chulo! me quedo por aqui

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  4. Esto tiene una pinta que pá qué!!!! madre mía!!!!!!! Por cierto he dado con tu blog a través del de Valmita, aquí me quedo instalada je je je. Si queires visitar el mío estaré encantada. Saludos.

    www.miscositassrv.blogspot.com

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  5. Pero qué rosco más buenooooooo.
    Me llevo un trocito, Esther.
    besos
    Vicky

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  6. Acabo de llegar a tu blog por el enlace de delicias al horno. Me encantan tus recetas, así que me quedo como seguidora tuya. Si quieres puedes hacerme una visita a www.entrecazuelasyfogones.blogspot.com. Un saludo

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  7. Hola guapa. Me he dado vuelta por tu blog y me encanta.Me he hecho seguidora, tengo mucho que aprender. Pasate por mi blog, tengo algo para tí. Saludos.

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